domingo, 10 de mayo de 2026

GRACIAS


Mi mamá me enseño a coser, también me enseñó a cocinar, a hacer mi cama, a lavar la ropa, a atender con cordialidad a las visitas y así, una lista de actividades que hasta el día de hoy no termino de enumerar.
Y es que no son solo actividades, siempre llevan algo más detrás; desde valores y hasta lecciones de vida algunas veces.
Lo que noté mientras cosía el borde una polera que se había deshilachado, eran todas esas cosas escondidas y cómplices que implica un acto tan simple de ver: desde elegir un color similar para que haya armonía en el resultado, el ejercicio de la paciencia tras cada puntada y el reconocer cuando ha quedado mal hecho y aunque, vayas a medio camino; desarmarlo todo y volver a intentar. Oficio, precisión, y la satisfacción al terminar de haber reparado algo que podía haber terminado en el basurero. Solo poniendo un poquito de voluntad y dedicación.
Las mamás enseñan muchas cosas que sirven más allá de la función primaria. Quizás lo saben o sospechan de alguna forma, por eso, enseñar puede volverse abrumador algunas veces.
Recuerdo bien la cara de decepción de mi madre al abrir el horno y ver cómo por tercera vez el pan se quemaba y por dentro permanecía crudo. Su frustración al no tener ideas nuevas para cocinar, los intentos incansables porque cultiváramos nuestra creatividad o las peleas con mi padre para que se "involucrara más" durante nuestro crecimiento. 

viernes, 17 de diciembre de 2021

¿EVADIR O CONFRONTAR?





Siempre he pensado que para afrontar las situaciones complejas hay que mirar de frente el problema, con todos sus tintes y bordes afilados. Una especie de "encerrona" entre el asunto y yo.
Ahí se da el espacio de llorar, patalear y lo que sea necesario para finalmente, encontrar un punto medio o concesión que nos permita seguir adelante. Esta vez, con una mochila menos cargada que al comienzo.
Pero hace pocos días, mi percepción sobre cómo abordar los conflictos ha sido puesta bajo la lupa. Mi propia lupa, al notar que las "fórmulas" que creía infalibles (aunque siempre dolorosas) podrían estar un poco erradas (spoiler: bastante).

domingo, 5 de diciembre de 2021

LA TIJERA ROJA


Eran pasado las 3 de la tarde, el calor invadía cada habitación de la sureña casa, mientras Pamela suspiraba mirando al techo:

¡Qué aburrido! - exclamaba a la vez que mecía su pierna que colgaba de la cama.

De pronto, a lo lejos, una pregunta la sacó de su trance: "¿Dónde está la tijera roja?".

La voz firme y demandante de su padre se hacía imponer en tan solo 5 palabras.