Siempre pienso que nadie se acuerda
de mi. Las parejas que quedaron atrás, amistades, compañeros, vecinos, señoras
del negocio y un largo "etecé".
Aunque a veces, llega un optimismo
ligero y dice: “¡Ey! seguro tropezaron con algún objeto o calle que gatilló un
remoto recuerdo y que los condujo hacia una sensación cercana a ti”.
