Nunca he visto o sabido de maravillas de la vida, unicornios y cosas rosadas.
No he visto peleas justas o actos honorables en el momento adecuado. Tampoco he presenciado gestos bondadosos o la calidez de una mano amiga cuando se necesitaba.
No, no sé nada de eso.
Por el contrario, sé más de mundos injustos donde los canallas e imbéciles nunca tienen lo que se merecen. Donde el Karma es solo una palabra que suena levemente a justicia futura, pero donde realmente jamás se ejecuta.
Sé de vidas esforzadas, de malos ratos, de hambre y pies helados.
